Una redirección 302 es un código de estado HTTP que indica que un recurso se ha movido temporalmente a una URL diferente. A diferencia de una 301, una 302 indica a los navegadores y motores de búsqueda que la URL original sigue siendo válida y debe usarse para futuras solicitudes. La redirección se trata como un desvío temporal en lugar de un cambio permanente.
En el acortamiento de URL, las redirecciones 302 se utilizan comúnmente porque permiten al servicio de acortamiento mantener el control sobre la redirección y rastrear con precisión cada clic. Dado que los navegadores no almacenan en caché las redirecciones 302 tan agresivamente como las 301, cada visita a la URL corta pasa por los servidores del servicio de acortamiento, permitiendo analíticas en tiempo real. Los libros sobre analítica web en Amazon discuten metodologías de seguimiento.
Las implicaciones SEO de las redirecciones 302 difieren de las 301. Una 302 no transfiere valor de enlace a la URL de destino, lo que significa que la propia URL corta puede acumular señales de posicionamiento en lugar del destino. Para la mayoría de los casos de uso de acortamiento de URL, esta distinción es irrelevante porque las URL cortas no están destinadas a posicionarse en los resultados de búsqueda.
Históricamente, hubo confusión sobre la semántica de las redirecciones 302. La especificación HTTP/1.0 definió la 302 como una redirección temporal genérica, pero las implementaciones variaron. HTTP/1.1 introdujo las 303 y 307 para aclarar el comportamiento previsto, aunque la 302 sigue siendo ampliamente utilizada. Los libros sobre protocolo HTTP en Amazon explican la evolución.