La codificación Base62 es el esquema que representa datos usando 62 caracteres en total: las 26 letras minúsculas (a-z), las 26 mayúsculas (A-Z) y los 10 dígitos (0-9). Es el método más extendido para generar los códigos cortos de las URLs acortadas.
Los números explican por qué encaja tan bien con las URLs cortas. Un código Base62 de 6 caracteres permite representar 62 elevado a 6, es decir, unas 56.800 millones de combinaciones; con 7 caracteres se llega a unos 3,5 billones. Es una escala que no se agota aunque todos los acortadores del mundo funcionen durante décadas.
Por dentro, el patrón de implementación habitual de un servicio de URLs cortas consiste en asignar a cada URL un ID entero único y convertirlo a Base62 para producir el código corto. Por ejemplo, el ID 12345 convertido a Base62 da "3d7" (3 caracteres). Cuanto mayor es el ID, más se alarga el código, pero hasta varias decenas de miles de millones de registros caben en 6 caracteres o menos.
Un esquema parecido es Base64, pero este incluye los caracteres "+" y "/", que obligan a una codificación adicional cuando se usan dentro de una URL. Base62 se compone únicamente de caracteres seguros para URLs y no necesita ningún procesamiento extra: esa es la razón de que los acortadores lo prefieran.
La implementación es de lo más simple: basta con convertir un número decimal a base 62, algo que en la mayoría de los lenguajes de programación se resuelve en unas pocas líneas. Ahora bien, convertir a Base62 un ID secuencial tal cual vuelve predecibles los códigos, lo que plantea una pega de seguridad. Como contramedida se emplean técnicas como sumar al ID un desplazamiento aleatorio o combinarlo con una función hash.