HTTP/2 es la segunda versión del protocolo HTTP, estandarizada en 2015. Fue diseñada para superar las limitaciones de rendimiento de HTTP/1.1, que data de 1997, y mejora sustancialmente la velocidad de carga de las páginas web.
El principal problema de HTTP/1.1 era que solo podía procesar una solicitud a la vez por cada conexión TCP. Los navegadores abrían múltiples conexiones TCP para obtener recursos en paralelo, pero con un límite (normalmente 6), lo que generaba tiempos de espera en páginas con muchos recursos. HTTP/2 resuelve esto con la multiplexación (Multiplexing), que permite procesar múltiples solicitudes y respuestas simultáneamente en una sola conexión TCP.
Las tres mejoras principales de HTTP/2 son: primero, la multiplexación (procesamiento paralelo de múltiples solicitudes en una conexión); segundo, la compresión de encabezados (reducción del tamaño de los encabezados HTTP mediante el algoritmo HPACK); y tercero, el server push (envío anticipado de recursos antes de que el cliente los solicite).
HTTP/2 es relevante para el procesamiento de redirecciones de URL acortadas. Gracias a la multiplexación, la carga de la página tras la redirección se acelera. Además, la compresión de encabezados reduce el tamaño de la propia respuesta de redirección. Según W3Techs, en 2024 aproximadamente el 35 % de todos los sitios web utilizan HTTP/2.
Para usar HTTP/2, HTTPS es prácticamente obligatorio. Aunque la especificación permite su funcionamiento sobre HTTP, los principales navegadores solo soportan HTTP/2 en conexiones HTTPS. Por ello, la implementación de HTTP/2 requiere configurar un certificado SSL/TLS. En 2022 se estandarizó también HTTP/3 (basado en QUIC), que aporta mejoras adicionales de velocidad. Puedes encontrar libros relacionados en Amazon.