La autoridad de dominio (Domain Authority, DA) es un indicador que expresa con una puntuación de 0 a 100 cuánta fiabilidad y autoridad tiene un dominio ante los motores de búsqueda. Es una métrica propia desarrollada por Moz: no es un factor oficial del ranking de Google, pero se consulta muchísimo en la práctica del SEO.
La puntuación se calcula en una escala logarítmica, así que subir de 70 a 80 es muchísimo más difícil que subir de 20 a 30. Como referencia general, un dominio recién estrenado puntúa entre 1 y 10, el sitio de una pyme entre 20 y 40, un gran medio de comunicación entre 60 y 80, y Wikipedia o Google se sitúan por encima de 90.
El factor que más pesa en la DA es la calidad y la cantidad de los backlinks, los enlaces que llegan desde otros sitios: cuanta más autoridad tienen los sitios que te enlazan, más sube la puntuación. Eso sí, comprar enlaces o construirlos con técnicas de spam infringe las directrices de Google y expone el sitio a penalizaciones.
Al hablar de la relación entre las URLs cortas y la DA, el punto habitual de debate es el tipo de redirección. La 301 (traslado permanente) transfiere el link juice casi por completo, y Google explica que las redirecciones no provocan pérdida de PageRank. La 302 (traslado temporal) también transfiere el link juice al destino; su diferencia con la 301 no está en la cantidad que pasa, sino en qué URL consideran canónica los motores de búsqueda. Con una 301 el destino pasa a ser la URL canónica, mientras que con una 302 la propia URL corta tiende a permanecer en los resultados de búsqueda. Por eso, para URLs cortas pensadas para durar, la 301 concentra tanto la autoridad como el listado de búsqueda en la página de destino.
Además de la DA de Moz existen varios indicadores parecidos, como el Domain Rating (DR) de Ahrefs o el Trust Flow de Majestic. Cada uno se calcula con un algoritmo propio, de modo que las puntuaciones no pueden compararse directamente entre herramientas.