Un patrón oscuro (Dark Pattern) es cualquier técnica de diseño de interfaz que engaña o confunde al usuario para que realice acciones que no tenía intención de llevar a cabo (comprar, suscribirse, ceder datos personales, etc.). El término fue acuñado en 2010 por el diseñador UX Harry Brignull.
Entre los patrones oscuros más habituales se encuentran el confirmshaming ("No, no quiero ahorrar dinero", formulando la opción de rechazo de modo que genere culpa), los costes ocultos (añadir gastos de envío o comisiones en el último paso del pago), la trampa para cucarachas (registrarse es fácil pero darse de baja resulta extremadamente difícil), la continuidad forzada (cobro automático al terminar el periodo de prueba gratuito) y la misdirection (botones llamativos que conducen a opciones no deseadas).
La relación entre los acortadores de URL y los patrones oscuros tiene dos vertientes. Por un lado, la página de destino de una URL acortada puede emplear patrones oscuros (botones falsos de "Descargar", anuncios difíciles de cerrar, etc.). Por otro, el propio servicio de acortamiento puede recurrir a ellos (por ejemplo, usar confirmshaming para empujar del plan gratuito al de pago).
La regulación se está endureciendo en todo el mundo. La Ley de Servicios Digitales (DSA) de la UE prohíbe explícitamente los patrones oscuros, y la FTC (Comisión Federal de Comercio) de Estados Unidos ha intensificado las acciones contra diseños engañosos. En Japón, la Agencia de Asuntos del Consumidor ha realizado estudios sobre patrones oscuros y se están evaluando medidas regulatorias.
El concepto opuesto es el "bright pattern" (patrón luminoso o diseño ético). Respetar la capacidad de decisión del usuario y diseñar interfaces transparentes puede reducir la tasa de conversión a corto plazo, pero a largo plazo fortalece la confianza y el valor de marca. Puedes encontrar libros relacionados en Amazon.