Una landing page es la primera página en la que "aterriza" un usuario después de hacer clic en un enlace de un anuncio, correo electrónico o publicación en redes sociales. En sentido amplio, cualquier página de destino puede considerarse una landing page, pero en marketing el término se refiere a una página diseñada específicamente para impulsar una acción concreta: compra, registro, descarga de un recurso, etc.
Lo que distingue a una landing page de una página web convencional es la eliminación deliberada de distracciones. Se suprimen menús de navegación, barras laterales y enlaces secundarios para concentrar la atención del usuario en un único objetivo. Según un estudio de Unbounce, eliminar la navegación de una landing page puede aumentar la tasa de conversión en un promedio del 28%.
La estructura típica de una landing page sigue un orden probado: vista principal (titular + imagen hero), planteamiento del problema, presentación de la solución, beneficios concretos, prueba social (testimonios, casos de éxito) y botón de CTA (Call to Action). Esta secuencia se basa en marcos de marketing como AIDMA o PASONA.
La relación con las URL cortas es estrecha. Al incluir una URL acortada en anuncios o correos electrónicos, se mejora la tasa de clics y se obtienen datos de analítica detallados. Si la URL original incluye parámetros UTM, acortarla permite mantener un aspecto limpio sin perder la capacidad de rastrear el origen del tráfico.
Las métricas clave para evaluar una landing page son la tasa de conversión (CVR), la tasa de rebote, el tiempo medio de permanencia y la profundidad de scroll. La CVR media del sector se sitúa entre el 2% y el 5%, aunque con pruebas A/B iterativas no es raro superar el 10%. Los libros sobre optimización de landing pages en Amazon ofrecen guías prácticas adicionales.