El embudo de conversión (funnel) es un modelo de marketing que visualiza, con la forma de un embudo, el proceso por etapas que recorre un usuario desde que conoce un producto hasta la acción final, sea una compra o un registro. Como en cada etapa se descuelgan usuarios, el número va menguando a medida que se baja, y el dibujo resultante recuerda a un embudo.
El embudo de marketing típico consta de 4 etapas: conocimiento (Awareness), interés (Interest), consideración (Consideration) y acción (Action). En una tienda online se traduce en pasos muy concretos: visita al sitio, consulta del producto, añadido al carrito y compra completada.
El corazón del análisis de embudo está en identificar en qué etapa se pierde a más usuarios. Por ejemplo, si del añadido al carrito a la compra completada solo pasa el 30%, lo más probable es que el flujo de pago tenga algún problema. Según un estudio del Baymard Institute, la tasa media de abandono del carrito en el comercio electrónico ronda el 70%.
Las URLs cortas se aprovechan en todas las etapas del embudo: en la de conocimiento, los enlaces cortos de las publicaciones en redes sociales y de los anuncios permiten medir los clics; en la de interés, los de la newsletter rastrean el porcentaje de clics tras la apertura; y en la de consideración, los que llevan a las páginas comparativas analizan el comportamiento de consulta. Si a la URL corta de cada etapa se le asignan parámetros UTM distintos, el flujo completo del embudo queda visible de punta a punta.
Google Analytics 4 incorpora los "informes de embudo", que permiten definir pasos a medida y ejecutar el análisis. Su rasgo distintivo es poder alternar entre el embudo abierto (incluye a los usuarios que entran a mitad de camino) y el cerrado (solo a quienes empiezan por el primer paso).