La huella digital del navegador (Browser Fingerprinting) es una técnica que recopila atributos específicos del navegador y del dispositivo del usuario (resolución de pantalla, fuentes instaladas, zona horaria, idioma, información de la GPU, etc.) y los combina para crear un identificador único.
A diferencia de las cookies, que se almacenan de forma explícita y pueden ser borradas o bloqueadas por el usuario, la huella digital se construye a partir de información que el navegador envía de forma rutinaria en cada petición web. Según el proyecto Panopticlick de la EFF (Electronic Frontier Foundation), la unicidad de las huellas digitales alcanza el 83,6 %, lo que permite identificar individualmente a la gran mayoría de los usuarios.
Los componentes principales de una huella digital incluyen la cadena User-Agent, la resolución de pantalla y profundidad de color, la zona horaria y el idioma, los plugins y fuentes instalados, el Canvas fingerprint (hash de una imagen renderizada mediante la Canvas API), el WebGL fingerprint (características de renderizado de la GPU) y el AudioContext fingerprint (particularidades del procesamiento de audio).
En el contexto de los acortadores de URL, la huella digital puede emplearse para estimar usuarios únicos cuando las cookies no están disponibles (bloqueo de cookies de terceros, navegación privada). Sin embargo, el RGPD y la directiva ePrivacy de la UE exigen el consentimiento del usuario para el fingerprinting con fines de seguimiento, al igual que para las cookies.
Como contramedida, Firefox bloquea scripts de fingerprinting mediante Enhanced Tracking Protection, Safari reduce la precisión de la huella a través de Intelligent Tracking Prevention y Brave aleatoriza la información de fingerprinting. Puedes encontrar libros relacionados en Amazon.