TTFB (Time to First Byte) es el tiempo que transcurre desde que el navegador inicia la navegación hacia una página hasta que empieza a llegar el primer byte de la respuesta del servidor. Es la métrica más elemental de la velocidad de respuesta del servidor y el punto de partida del rendimiento web.
El TTFB abarca el tiempo consumido en redirecciones, el arranque del service worker, la resolución DNS, el establecimiento de la conexión con la negociación TLS y, por último, el intervalo que va desde el envío de la petición hasta que llega el primer byte de la respuesta. El procesamiento interno del servidor queda dentro de ese último tramo, así que cuando el TTFB es alto conviene distinguir si el servidor tarda en trabajar o si la espera se produce antes, en la resolución de nombres y el establecimiento de la conexión.
Google sitúa el TTFB como métrica complementaria de los Core Web Vitals: un TTFB inferior a 800 ms se considera bueno, la franja de 800 ms a 1800 ms necesita mejora y por encima de 1800 ms se considera deficiente. En el caso de las redirecciones de URL acortadas, donde el TTFB determina la velocidad de entrega de la respuesta de redirección, el objetivo debería ser inferior a 50 ms.
Las técnicas para optimizar el TTFB de un acortador de URL incluyen el uso de CDN (responder desde el servidor de borde más cercano al usuario), caché en memoria (almacenar el mapeo de URLs acortadas en Redis), optimización de la base de datos (configuración adecuada de índices) y activación de HTTP/2 (multiplexación de conexiones).
El TTFB se puede medir con la entrada Waiting (TTFB) del desglose de tiempos en el panel Network de Chrome DevTools, la auditoría de rendimiento de Lighthouse, el comando curl (curl -w '%{time_starttransfer}' URL) o WebPageTest. Separar el tiempo de procesamiento del servidor del tiempo de transmisión por la red permite identificar con precisión el cuello de botella.