Un motor de búsqueda es el servicio que localiza, entre la inmensidad de información de internet, las páginas que encajan con una palabra clave. Igual que el bibliotecario al que le preguntas "¿dónde están los libros de dinosaurios?" te señala la estantería correcta, el motor de búsqueda encuentra al instante las páginas relacionadas con lo que quieres saber.
Los buscadores funcionan en 3 pasos. El paso 1 es el "rastreo": unos programas llamados rastreadores recorren automáticamente las páginas de la web siguiendo los enlaces y recopilan su contenido. El paso 2 es la "indexación": el contenido recogido se analiza, se organiza por palabras clave y se registra en una base de datos. El paso 3 es la "clasificación": cuando el usuario hace una búsqueda, las páginas más relevantes se colocan en los primeros puestos. Google explica que combina muchos factores, entre ellos las palabras de la búsqueda, la relevancia y la facilidad de uso de las páginas, la experiencia de las fuentes y la ubicación y la configuración del usuario.
El motor de búsqueda por excelencia es Google, que acapara cerca del 90% del mercado mundial de las búsquedas (StatCounter, 2024). En Japón también es popular Yahoo! JAPAN, aunque en realidad su buscador funciona por dentro con la tecnología de Google. Existen además otros, como Bing, de Microsoft.
La relación entre las URLs cortas y los buscadores también tiene su importancia. Según Google, las redirecciones permanentes, como la 301, le sirven de señal de que el destino debe ser la URL canónica, mientras que las temporales, como la 302, no se usan como esa señal. Cuando el SEO importa, conviene comprobar con qué tipo de redirección reenvía el acortador.