Quien lleve años en internet lo habrá vivido alguna vez: te mandan un enlace con la promesa de "un vídeo buenísimo", haces clic y lo que se reproduce es el videoclip de "Never Gonna Give You Up" de Rick Astley. Eso es el "rickrolling". La broma se propagó de forma explosiva a partir de 2007, se convirtió en uno de los memes por excelencia de la cultura de internet y en 2026 sigue gozando de una salud envidiable.
Su origen se remonta al tablón anónimo 4chan, en 2006. Por entonces triunfaba allí el "duckroll": pinchabas un enlace y te encontrabas la imagen de un pato con ruedas. En mayo de 2007, un usuario publicó, en lugar del enlace del pato, un enlace al vídeo de YouTube de "Never Gonna Give You Up", el éxito de 1987 de Rick Astley que para los internautas jóvenes de la época simbolizaba la música "pasada de moda". La sorpresa del vídeo inesperado y lo pegadizo de la canción hicieron el resto: el rickrolling desbordó 4chan en un abrir y cerrar de ojos.
La popularización de las URLs cortas fue el mayor acelerador de su expansión, porque la esencia del rickrolling consiste en esconder el destino del enlace. Si se pega la URL de YouTube tal cual, la cadena `youtube.com/watch?v=dQw4w9WgXcQ` puede delatar el contenido (de hecho, ese es hoy uno de los IDs de vídeo más famosos de YouTube); pero convertida en `bit.ly/xxxxx` o `tinyurl.com/xxxxx`, el destino queda oculto por completo. La época de crecimiento acelerado de los acortadores, de 2008 a 2010, coincide milimétricamente con la edad de oro del rickrolling.
El rickrolling trascendió la simple travesura y se volvió un fenómeno cultural. En 2008, en una votación entre los aficionados de los Mets de Nueva York para elegir la canción de su estadio, el Citi Field, Rick Astley quedó en el puesto 1; los Mets lo invitaron de verdad y cantó "Never Gonna Give You Up" en directo. Ese mismo 2008, Astley apareció subido a una carroza en el desfile de Acción de Gracias de Macy's y le hizo un rickroll a todo Estados Unidos. Y en 2020, en una sesión AMA (Ask Me Anything) de Reddit, el propio Astley se rickrolleó a sí mismo: la metabroma definitiva.
El vídeo de "Never Gonna Give You Up" superó los 1.000 millones de reproducciones en YouTube en 2021, y se estima que una parte considerable se debe al rickrolling. El propio Rick Astley ha contado que al principio le desconcertaba, pero que hoy lo disfruta, porque internet le dio una vida nueva a su canción. Sin las URLs cortas, el rickrolling jamás habría llegado tan lejos: la capacidad de ocultar el destino de un enlace engendró la broma más querida de la historia de internet.