Las URLs cortas han hecho apariciones sorprendentes en la cultura pop. URLs en la gran pantalla, códigos QR en conciertos, enlaces cortos en los anuncios de la Super Bowl: la prueba de hasta qué punto han calado en nuestra cultura.
Durante la Super Bowl de 2022, Coinbase emitió un anuncio de 60 segundos que mostraba únicamente un código QR rebotando por la pantalla. Contenía una URL corta que llevaba a su página promocional. Fueron tantos los espectadores que lo escanearon a la vez que los servidores de Coinbase se vinieron abajo. Del anuncio se dijo que "cambió la historia de la publicidad televisiva".
En la industria musical se han usado URLs cortas únicas por seguidor para que los fans comparen sus clics, un tipo de promoción participativa presente en las campañas impulsadas por el fandom del K-pop.
Las URLs que aparecen en las películas son un quebradero de cabeza para los productores. Algunos estudios le han dado la vuelta al problema y usan URLs cortas en pantalla como huevos de Pascua que llevan a contenido oculto.
Las campañas electorales ofrecen otro cruce interesante. La campaña de Obama de 2008 emitió enlaces únicos por simpatizante, el prototipo de los enlaces de seguimiento individual del marketing de influencers actual. En las elecciones de 2020, ambas campañas volvieron a integrar el reparto de URLs cortas por simpatizante y la medición de clics en su estrategia digital.