Los embudos de offline a online son una estrategia clave de crecimiento para los negocios con presencia física. Según una encuesta del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, el mercado BtoC de comercio electrónico alcanzó los 24,8 billones de yenes, pero la tasa de penetración del comercio electrónico es de apenas el 9,38%: más del 90% del consumo sigue ocurriendo fuera de internet. Optimizar el recorrido desde la tienda física y los medios impresos hacia los canales online es una de las iniciativas de marketing digital con mayor impacto. Ahora bien, una encuesta de Google reveló que solo el 8% de los usuarios ha tecleado alguna vez a mano una URL vista en un material impreso. La combinación de URLs cortas y códigos QR puede mejorar drásticamente ese embudo.
La gran ventaja de las URLs cortas en los materiales impresos es que eliminan la restricción del espacio físico. En soportes con poca superficie imprimible, como el reverso de una tarjeta de visita o la esquina de un folleto, la longitud de la URL es una limitación directa. Una URL corta como `tan.be/spring26` se puede imprimir en un cuerpo de letra legible de 12 puntos o más, y convertida en código QR basta con apuntar la cámara del móvil para acceder.
Emitir una URL corta distinta para cada medio offline permite medir la efectividad de cada soporte. Si se asigna `tan.be/flyer26` a los folletos y `tan.be/poster26` a los carteles, se puede saber con números qué medio genera más tráfico online. Según la asociación japonesa de marketing directo, la tasa de apertura del correo directo es del 79,5%, pero la tasa de visita al sitio web se queda en el 12,7%.
En la tienda física, las URLs cortas aportan tanto a la experiencia del cliente como a la eficiencia operativa. Un restaurante puede llevar a sus clientes al menú digital mediante un código QR; una tienda minorista puede enlazar a las reseñas de un producto; una inmobiliaria puede ofrecer la ficha detallada de cada inmueble. Añadir códigos QR con URLs cortas a la señalización permite a quien pasa por delante consultar al instante los detalles desde su teléfono, y convierte en medible, por primera vez, el interés que despiertan los carteles.
La consideración más importante al usar URLs cortas en medios offline es la permanencia de los enlaces: un material impreso no se puede retirar ni corregir una vez distribuido. Para mitigar el riesgo conviene usar URLs cortas con dominio propio, no poner fecha de caducidad a las URLs impresas, montar una supervisión periódica de los destinos de redirección y cuidar la calidad de impresión del código QR (mínimo 2 cm x 2 cm y con suficiente zona de silencio).
En el diseño de experiencias integradas offline-online, las URLs cortas actúan como puentes entre ambos mundos. Cruzar los datos de clics de las URLs cortas con los datos del punto de venta y las conversiones de la tienda online permite entender cuantitativamente cómo interactúan lo físico y lo digital.