La URL teórica más corta sería algo como `http://a.co`, con apenas 11 caracteres. Pero determinar cuál es la URL más corta realmente accesible es bastante más complicado.
En cuanto a récords de dominios: los dominios .com de un solo carácter existen de verdad. Ahí están `x.com` (adquirido por el antiguo Twitter) o `z.com` (que perteneció a Nissan). Solo puede haber 26 dominios .com de un carácter, todos registrados en los años 90, y hoy se estima que cada uno vale millones de dólares.
Los TLD más cortos son los ccTLD de 2 caracteres: `.ai`, `.io`, `.ly`, `.to`. Lo fascinante es que estos pequeños países obtienen ingresos enormes por el registro de dominios: Tuvalu vendió los derechos de explotación de `.tv` por 50 millones de dólares en el año 2000.
La carrera por la brevedad entre los servicios de URLs cortas también tiene su historia, desde TinyURL (11 caracteres) hasta t.co (4 caracteres).
Y la curiosidad definitiva: se puede acceder a una página web sin URL alguna, tecleando directamente la dirección IP, incluso escrita como un número entero decimal. El mundo de las URLs se vuelve más profundo cuanto más se persigue la brevedad.