El navegador (web browser) es el programa que sirve para mostrar los sitios web de internet. Siempre que se consulta una página desde el móvil o el ordenador, se hace a través de un navegador: es, por así decirlo, la ventana por la que miramos internet.
Los navegadores más conocidos son Google Chrome, Safari, Microsoft Edge y Firefox. Según los datos de StatCounter de 2024, la cuota mundial de Chrome ronda el 65%, la de Safari el 18% y la de Edge el 5%. En los móviles, el iPhone trae Safari instalado de fábrica. En Android, el navegador preinstalado depende del modelo: además de Chrome, algunos fabricantes incluyen el suyo propio, como Samsung Internet.
El funcionamiento básico es sencillo. Al escribir una URL en la barra de direcciones, el navegador envía al servidor que señala esa URL una petición del tipo "enséñame esta página". Cuando el servidor devuelve el HTML, el CSS, las imágenes y el resto de los datos, el navegador los ensambla y los pinta en pantalla. Cuánto tarda depende del tamaño de la página y del estado de la conexión.
También cuando se hace clic en una URL corta el navegador desempeña un papel importante. Al acceder al servidor del acortador, este responde con una instrucción de redirección que viene a decir "la URL de verdad es esta", y el navegador la obedece y salta automáticamente a la página original. El desvío es automático, así que el usuario no tiene que hacer nada. Aun así, algunos acortadores muestran antes una página para confirmar el destino.
Los navegadores están llenos de funciones útiles: los marcadores (guardar favoritos), las pestañas (ver varias páginas a la vez), el modo incógnito (navegar sin dejar historial) o las extensiones (bloqueo de publicidad, entre otras).