La descarga y la subida son las 2 operaciones básicas del intercambio de datos en internet, muy parecidas a recibir y enviar paquetes: descargar es recibir datos del servidor en tu propio dispositivo; subir es enviar datos desde tu dispositivo al servidor.
Solo con mirar una página web ya se está descargando: el HTML de la página, las imágenes o los vídeos bajan del servidor al navegador para poder mostrarse. La reproducción en streaming de música y vídeo también funciona, en realidad, descargando los datos poco a poco mientras suenan. En cambio, publicar una foto en las redes sociales o guardar un archivo en la nube son operaciones de subida.
La velocidad de conexión se divide en "bajada" (descarga) y "subida". En las líneas domésticas habituales, la bajada está configurada para ser más rápida que la subida, porque para la mayoría de la gente descargar (ver vídeos, navegar por la web) es mucho más frecuente que subir (enviar archivos). La velocidad se mide en Mbps (megabits por segundo): a 100 Mbps se transfieren unos 12,5 MB de datos por segundo.
Al hacer clic en una URL corta, el navegador envía primero la petición al servidor del acortador (subida), recibe de él la información de redirección (descarga) y a continuación recibe los datos de la página desde el servidor de destino (descarga). En 1 solo clic se encadenan varias comunicaciones en un abrir y cerrar de ojos.
Al descargar archivos conviene no bajar la guardia con la seguridad: descargar desde sitios poco fiables conlleva riesgo de infección por virus. No ignores las advertencias del navegador y acostúmbrate a descargar siempre desde los sitios oficiales.