Un código QR con URL dinámica es aquel que no codifica directamente la dirección de destino, sino una URL acortada (URL intermedia). Esto permite modificar la página a la que redirige sin necesidad de regenerar ni reimprimir el código QR.
Con un código QR estático, la URL queda grabada de forma permanente. Si el destino cambia, hay que crear un nuevo código y reimprimir todo el material. Con un código QR dinámico, si el servicio utilizado permite cambiar el destino después, basta con actualizarlo en su panel para que todos los códigos ya impresos apunten a la nueva página.
Los casos de uso son numerosos. Un restaurante puede alternar entre el menú de temporada y el habitual sin cambiar el QR del mantel. Un organizador de eventos puede redirigir del cartel de convocatoria al archivo de ponencias una vez finalizado el acto. Una marca puede actualizar la landing de campaña en el packaging sin retirar producto de las estanterías.
El ahorro en costes de impresión es proporcional a la escala. Si se detecta un error en la URL de 10 000 folletos, con un QR estático habría que reimprimirlos todos; con uno dinámico, la corrección se aplica en segundos desde el panel de administración.
Desde el punto de vista técnico, es el mecanismo de redirección propio de una URL corta aplicado a otro uso. El código QR guarda la URL corta en lugar del destino, y el código ya impreso sigue a donde se apunte esa URL corta más adelante. Que una URL corta se pueda reapuntar después de crearla varía de un servicio a otro, así que conviene comprobarlo antes de mandar nada a imprenta. Algunos servicios permiten además contar los escaneos, aunque lo que miden también cambia según el servicio.