El pago con código QR es la modalidad de pago sin efectivo en la que la transacción se completa escaneando un código QR. En Japón son representativos servicios como PayPay, Rakuten Pay o d Barai; en China, Alipay y WeChat Pay.
Existen 2 modalidades. En el MPM (Merchant Presented Mode, presentado por el comercio), la tienda expone un código QR y el consumidor lo lee con su móvil e introduce el importe. En el CPM (Consumer Presented Mode, presentado por el consumidor), es el cliente quien muestra un código QR en la pantalla de su móvil y el terminal de la tienda lo lee. El MPM, con un coste de implantación bajo, encaja bien con los comercios pequeños; el CPM, de procesamiento más rápido, con las tiendas de conveniencia y las cadenas.
La proporción de pagos sin efectivo en Japón alcanzó el 39,3% en 2023, y dentro de ella el pago con código QR crece a gran velocidad. Según los datos del Ministerio de Economía, Comercio e Industria, el volumen de las transacciones con código superó los 10 billones de yenes en 2023, con un crecimiento interanual de más del 30%.
El punto de encuentro entre las URLs cortas y el pago con QR está en el marketing: mostrar tras completar el pago una URL corta que conduce a la página de una campaña, o imprimir en el recibo el código QR de una URL corta que lleva a una encuesta o a una página de cupones, son técnicas cada vez más extendidas.
En el plano de la seguridad, el riesgo propio de este método es la "sustitución del código QR": el atacante pega un código falso encima del legítimo expuesto en la tienda y desvía los pagos hacia su propia cuenta. Los comercios deben comprobar con regularidad que sus códigos no han sido manipulados.