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Toca una URL en tu smartphone y en 30 minutos llega comida caliente. El auge del delivery simboliza que las URL se han convertido en infraestructura cotidiana.
Desde su lanzamiento en 2014, Uber Eats asigna URL únicas a cada restaurante como "entrada digital de la tienda". Los enlaces para compartir menús tienen efectos psicológicos fascinantes: recibir un mensaje "este ramen se ve increíble" con una URL directa genera altas tasas de conversión. Libros de negocios gastronómicos están disponibles en Amazon.
Sin embargo, las URL de delivery conllevan riesgos de fraude. URL falsas de "cupones de descuento especial" llegan por SMS, redirigiendo a sitios de phishing. Los menús con código QR han profundizado la relación comida-URL, con algunos restaurantes permitiendo pedidos y pagos completamente digitales.