El modelo de tracking web ha girado en torno a las cookies, pero Apple ITP y Mozilla ETP suprimen las de terceros, y la retirada gradual de Chrome (2024-2025) cambia más el panorama. La medición de clic por URL corta gana valor por ser cookie-independiente.
Las cookies de origen (first-party), emitidas por el dominio visitado, sirven login y carrito y siguen funcionando. Las de terceros, emitidas por dominios distintos, soportaron tracking entre sitios y se han ido restringiendo. La medición de URLs cortas usa solo señales del lado del servidor (IP, User-Agent, Referer, hora), así que las restricciones de cookie no afectan su precisión. Funciona igual en Safari y Brave.
Las arquitecturas de reemplazo son Server-Side Tagging y Conversion APIs. Google Tag Manager Server-Side, Facebook Conversions API y LinkedIn Conversions API empujan conversiones desde servidor a plataforma sin pasar por el navegador. Llamarlas desde el servidor de redirección de la URL corta preserva la medición publicitaria bajo restricciones de cookie. Para más know-how en marketing web, también hay libros en Amazon.
El fingerprinting (Canvas, Audio, WebGL) se desincentiva por Apple ITP, Brave y por GDPR/APPI cuando no hay consentimiento. El stack seguro hoy combina cookies first-party, Server-Side Tagging, URLs cortas y Privacy Sandbox APIs (Topics, Attribution Reporting, FedCM) para la siguiente década.