El modelo de tracking web ha girado en torno a las cookies, pero Apple ITP y Mozilla ETP suprimen las de terceros, Chrome planeó su propia retirada, pero Google canceló ese plan en julio de 2024 y confirmó en abril de 2025 que las cookies de terceros se mantienen. La medición de clic por URL corta gana valor por ser cookie-independiente.
Las cookies de origen (first-party), emitidas por el dominio visitado, sirven login y carrito y siguen funcionando. Las de terceros, emitidas por dominios distintos, soportaron tracking entre sitios y se han ido restringiendo. La medición de URLs cortas usa solo señales del lado del servidor (IP, User-Agent, Referer, hora), así que las restricciones de cookie no afectan su precisión. Funciona igual en Safari y Brave.
Las arquitecturas de reemplazo son Server-Side Tagging y Conversion APIs. Google Tag Manager Server-Side, Facebook Conversions API y LinkedIn Conversions API empujan conversiones desde servidor a plataforma sin pasar por el navegador. Llamarlas desde el servidor de redirección de la URL corta preserva la medición publicitaria bajo restricciones de cookie.
El fingerprinting (Canvas, Audio, WebGL) se desincentiva por Apple ITP, Brave y por GDPR/APPI cuando no hay consentimiento. Privacy Sandbox de Google prometía APIs de reemplazo, pero en octubre de 2025 Google anunció la retirada de sus APIs principales (Topics, Attribution Reporting). El stack seguro hoy combina cookies first-party, Server-Side Tagging, Conversion APIs y URLs cortas para la siguiente década.